Un viaje resiliente VIII: Sueños

¿Quién diría que al ser discapacitado los  sueños también sufren cambios?

En este proceso de ceguera en el que estoy, los sueños que tengo al dormir también han evolucionado o sufrido cambios sustanciales.

Antes de mi discapacidad, esos pocos sueños que logro recordar, eran normales y no tenían nada que ver con mi situación física. A medida que perdía mi vista, cuando pasé por una operación infructuosa pero que aún vivía con la esperanza de recuperar mi vista, porque era lo que el doctor decía, infinidad de veces soñé que  me despertaba y ya podía ver. Esos sueños sí los recuerdo bastante bien.

Tiempo después, cuando mis esperanzas de recuperar mi vista se vieron truncadas, me olvidé de soñar. Durante mucho tiempo, si soñé algo, no lo recuerdo. Luego tuve un período de sueños pesadillescos, ya que me despertaba asustado y, algunas veces, al momento de despertar, escuchaba que estaba o diciendo algo o medio gritando, mas no recuerdo la razón.

Hoy que ya soy bastante  consciente de mi ceguera, he vuelto a soñar  y, de entre muchos temas, recuerdo que repetidamente he soñado que hablo abiertamente con las personas acerca de mi discapacidad, aunque, extrañamente, en todos mis sueños yo puedo ver perfectamente y en primera persona , o sea no me veo desde fuera de mí, veo como si yo viera en realidad, lo único que no puedo hacer en mis sueños  es leer , no sé por qué, pero siempre que me acerco algo para leer se nubla  mi visión, de hecho en sueños he llegado a preguntarle a quien esté a mi lado “¿por qué vengo manejando si estoy ciego?” O le explico a la gente que aunque los vea, estoy ciego y que requiero que me ayuden a llegar a tal o cual parte.

En esos sueños es donde veo caras conocidas y también muchas caras desconocidas y gracias a dios  ningún sueño tiene tintes de pesadillas, y aunque si bien he soñado con episodios extraños, no han llegado al punto de provocarme terror.

Nunca le he preguntado a mis amigos de Diálogo  cómo son sus sueños; el tiempo que tienen ellos de vivir con su discapacidad es mayor que el mío y yo creo que mi subconsciente aún no se ha dado cuenta que estoy ciego. También creo  que después de ese período en el que tuve una ausencia de sueños, éstos se han  tornado, de alguna manera, positivos; la mayoría de las veces sueño cosas buenas, episodios normales de la vida pero con desenlaces   positivos.

Me gustaría saber si existe un estudio acerca  de cómo sueñan los discapacitados. Para mí, en cierta forma, estar en el sueño es como estar en el paraíso, ya que ahí la discapacidad desaparece, y aunque en mis sueños hablo de ella,  siempre puedo ver. No lo niego, algunas veces es duro estar soñando algo y despertarse rápido en la noche y volver de súbito a la realidad de que no veo, porque en el sueño si estaba viendo.

No obstante, mi estado actual de consciencia sobre mi discapacidad  está bastante definido y no espero, como algunas personas que conozco, que mi discapacidad desaparezca de la noche a la mañana; por ese motivo me esfuerzo día a día para salir adelante bajo esta situación y no me siento a esperar un milagro, los milagros los hacemos nosotros mismos.

Espero seguir teniendo estos sueños que me permiten, aunque sea por efímeros momentos, ver las caras de mis seres amados,  para seguir manteniendo ese recuerdo que aún no llego a superar. No ver sus rostros todavía me causa conflictos graves; no me resigno a que ya nunca volveré a ver la cara de mis hijos. No sé si superaré ese detalle, así como he superado muchos otros asuntos que son inherentes a este cambio de vida.

Aún creo firmemente que en un tiempo no muy lejano esta situación de desprendimiento de retinas será solventada médicamente con alguna innovación que no está tan lejos, pues ya existen muchísimos experimentos al respecto y estoy seguro que llegarán  a encontrar una solución. Aún así, espero que mi capacidad de soñar no desaparezca y que como hasta hoy, mis sueños sigan siendo un  oasis en mi ceguera diaria.

Gabriel Rodríguez R.

Gabriel@dialogoenlaoscuridad.com.mx

 

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Confesión

Caras

Ficción o realidad

Aferrado

Condicionado

El factor lástima

Terminar y comenzar