Ideas momificadas I: ciegos que no usan el bastón

El proceso de momificación Egipcio es famoso por el alto grado de preservación de cuerpos que logró con sus muertos. Culturalmente nos ocurre más o menos lo mismo con los prejuicios, cuando arraigamos creencias y hábitos profundos que dejamos de cuestionar, y que pueden entrar en un proceso de momificación cultural, preservando determinado comportamiento por mucho tiempo.

En el Cairo, cuando estuve entrevistando candidatos ciegos para el puesto de guía de Diálogo en la Oscuridad, fui testigo de un caso lamentable sobre cómo los prejuicios limitan a las personas y las llevan a actuar de cierta forma.

Antes de empezar con las entrevistas leí el análisis que se hizo para el proyecto, y un párrafo llamó mi atención. Ahí se mencionaba que la gente ciega en Egipto rara vez usa el bastón, debido a que la sociedad actúa bajo el prejuicio de que si usas un bastón, eres una persona indefensa y digna de lástima.

El párrafo sí captó mi atención, sin embargo en primera instancia pensé que no sería distinto a muchas otras sociedades, incluida la mexicana, donde al ver a una persona con un bastón, seguramente se generan pensamientos en el observador como “pobrecito, ¿cómo le hará?, qué mala onda que no ve, ¿para qué se anda arriesgando solo en la calle sin ver?”

No obstante, entrevista tras entrevista escuchaba más o menos lo mismo: gente ciega que sale a la calle sin bastón, pasando de mano en mano en la calle, en el tráfico endemoniado del Cairo, sus banquetas madriadas, un trazo urbano lamentable, transporte público deficiente y un caos generalizado por todas partes.

Uno de los candidatos fue muy franco: “a mí no me gusta usar el bastón, porque luego la gente comienza a preguntarme que dónde está mi familia, y que por qué me dejan solo en la calle, y me dicen que yo no debería de estar en un lugar tan peligroso y mejor regresarme a mi casa”.

Puta madre. Esto es como una persona que no puede caminar y que no usa una silla de ruedas, es hacerte la vida más difícil de lo que ya es. Yo me pregunto qué técnica secreta utiliza la gente ciega para transportarse sin un bastón a través del pandemónium Egipcio y salir ilesa.

Es una situación curiosa: por un lado, si la gente te ve con un bastón en la calle, te recriminan por estarte exponiendo y acusan a tu familia de descuido; por otro lado, si ven a un ciego sin bastón, brota su paternalismo y proteccionismo, lo toman del brazo con fuerza desmedida como si fuera un animalito escurridizo que se les fuera a escapar (ya me pasó) y lo ayudan, pasándolo de samaritano en samaritano hasta que llegue sano y salvo a su destino.

Luego está la gente ciega de esta ciudad, que pasivamente aceptan ese prejuicio y se dejan llevar cómodamente por los comportamientos que se desprenden de esa momia prejuiciosa. Mientras la gente ciega no rete, cuestione y argumente los comportamientos que la sociedad tiene para con ellos, es decir, mientras no se atrevan a desdoblar su bastón y caminar las calles con él, la gente ciega continúa siendo cómplice del prejuicio, abonando a los comportamientos que de ahí se desprenden, Cuidando y preservando la momificación de esa idea de la cual ellos mismos se quejan.

Ya veremos cómo nos va, cuando regresemos a capacitación y toquemos el tema de que ellos serán modelo a seguir, por lo que deberán de usar el bastón como parte de la filosofía del proyecto. A ver si no nos ofrendan, nos preparan, nos momifican y nos entierran por siglos en una pirámide perdida en el desierto.

Pepe Macías

pepe@dialogoenlaoscuridad.com.mx